Carta al Presidente de la OMC

Estimado Dr. Serafín Romero y compañero médico, me dirijo a usted como Presidente de la OMC en estas circunstancias que se están produciendo en los últimos tiempos con respecto al uso por parte de muchos de nosotros, compañeros de profesión, con titulación universitaria y la experiencia clínica que nos acredita en el buen uso de la medicina.

En toda mi carrera he defendido que cada médico en su buen hacer profesional utilizará las herramientas y medicamentos que mejor estime después de una correcta historia clínica, un diagnóstico y un buen conocimiento del problema que aqueja a su paciente.

En mi caso de inicio fue muy difícil aceptar otra forma de tratar al paciente que no fuera la convencional por mi formación universitaria, pero por circunstancias comencé a trabajar como médico a nivel estatal para una empresa italiana dedicada a los cuidados estéticos y que entendía la consecución de la belleza o el bienestar de una persona y el cuidado de su apariencia externa desde un buen funcionamiento interno de todo el organismo y aplicar como primera premisa de los médicos que colaborábamos con ellos en esta tarea “primum non naceré” conocido por todos nosotros y a veces olvidado.

Me explico: desde mis más de 30 años de ejercicio en esta profesión he visto pasar compañeros que utilizaban libremente fórmulas magistrales que se ponían de moda y que luego fueron prohibidas (mezcla de diuréticos ansiolíticos, hormonas, anorexígenos con el único propósito de hacer adelgazar a una persona sin importar las consecuencias y efectos secundarios a esta medicación así como la nula educación por el médico que las prescribía a unos hábitos de ingesta y de vida apropiados a la salud del paciente y mas sabiendo que en este caso no era una medicina curativa la que se nos solicitaba puesto que partíamos de personas que en teoría estaban sanas y solo venían a mejorar su estado) .

Su experiencia en Italia colaborando en centros de estética y con la creación de sus propias clínicas de “bienestar y la salud” fue lo que les hizo ser pioneros en este mismo aspecto en España.

En ningún momento en los tratamientos se utilizaron otros mecanismos de ayuda que no fuesen de origen natural como fitoterapia, micronutrientes, oligoelementos, dietas personalizadas y adaptadas al paciente según estado físico, IMC y hábitos de vida, homotoxicologia y homeopatía para regular las diferentes disfunciones según historia clínica que aplicase el médico en consulta bien fuese en biopuntura o como prescripción oral a lo largo del tratamiento.

El resultado de los tratamientos y sus beneficios en el estado de salud del paciente y mi propio prurito personal por observar y aprender me hizo estudiar mucho mas profundamente la homeopatía y ser conocedora de las posibilidades de tratamiento con estos fármacos para las múltiples patologías que iban surgiendo en la propia consulta.

De esta manera durante estos 30 años he seguido una formación continuada habiendo conseguido una formación sólida tanto en homeopatía como en homotoxicologia , así como en medicina estética (diferentes títulos que lo acreditan como: el “Diploma de Terapéutica Homeopática” otorgado por el C.E.D.H. ,”Master en Medicina Homeopática” acreditado por la liga médica homeopática internacional , “Diploma de Enseñanza Post Universitaria de Medicina Homeopática” de la Dra Solange Vallespir, “Diploma en Homeopatía y Homotoxicología” -otorgado por la asociación internacional de homotoxicologia y terapias antihomotóxicas – , ” Master en Medicina Estética” otorgado por la Escuela Española del Medicina estética y múltiples asistencias y jornadas de formación en el propio Colegio de médicos reciclando en diferentes temas y patologías par un buen conocimiento de los mismos y sus tratamientos alopático o convencional y otras jornadas pagadas de mi bolsillo y en mis pocas horas libres de fin de semana o dejando de trabajar en algunas ocasiones por el interés de formación y crecimiento profesional para el tratamiento mejor posible de mis pacientes ).

Precisamente por esta formación continuada y por mi experiencia clínica. A medida que han transcurrido los años han llegado a mí pacientes con patologías crónicas de todo tipo como ocurre con un médico de medicina general o de familia: piel, problemas respiratorios, digestivos, pediátricas, alteraciones de la menopausia o incluso oncológicas (sobre todo en estos casos querían combinar el tratamiento convencional sea con quimioterapia o con radio con la terapia ortomolecular y la homeopatía para así conseguir soportar mejor estos tratamientos, consiguiendo con los mismos no tener que interrumpir las sesiones y alcanzando una calidad de vida mejor durante y al final de dicho tratamiento con un animo y una fuerza vital que les ha ayudado ha pasar este momento traumático y adaptarse mejor gracias a los cambios en su dieta y su estado emocional y físico).

Durante todo mi ejercicio profesional e intentando y seguiré intentándolo actuar con la mayor ética posible hacia mis pacientes eligiendo las herramientas y terapias que considero mejor en cada caso y momento (no invalido ninguna terapia convencional si es necesario o cuando la fuerza vital del individuo o la propia enfermedad lo requiera por su gravedad o su propia entidad lo requiera). La homeopatía ha demostrado repetidamente su validez científica en estudios validados con evidencia científica .

Por esta misma razón pido un respeto y que se trate con dignidad a todo el colectivo medico que venimos practicando estos tratamientos sin ningún otro interés que la consecución de una mejor calidad de vida de nuestros pacientes y ayudarle en la recuperación de la salud en la medida que nos sea posible.

Pido una formación reglada y universitaria para estas disciplinas que sean de ayuda a los futuros profesionales de la medicina que tendrán un abanico mas amplio y una visión completa del enfermo: el conocimiento de su salud mental y física así como el conocimiento de sus emociones anteriores y durante la propia enfermedad y el medio en el que se desarrolla de forma integrada harán que muchas patologías crónicas y o severas mejoren su evolución y podamos sentirnos orgullosos en la medida que hayamos podido colaborar en su consecución.

Historia de la medicina e innovación

Siempre he admirado en cualquier profesión a los que están atentos, son observadores y deducen de su experiencia e investigación lo que otros en el tiempo utilizaremos sin críticas como puedan sufrir ellos mientras avanzan y nos hacen avanzar .

En la historia de la medicina y en otras ciencias hay múltiples ejemplos como el de Galileo o el mas reciente del inventor del láser que forma parte de la ciencia inútil, sobretodo cuando en sus inicios de investigación un hombre en contra de los que sus compañeros premios Nobel le aconsejaban, prefirió seguir insistiendo y descubrió esta luz que después con los años ha supuesto una revolución en medicina y otras ciencias: algo que parecía inútil se convierte en una utilidad básica a nivel científico después de los años. en su locura predijo que con esa luz se podría curar y ser utilizado en medicina, fue criticado en vida y despreciado por su compañeros y solo después de su muerte y muchos años después se le ha dado el reconocimiento que debía. Este último fue el tema de la conferencia inaugural del Congreso de Medicina estética en Málaga en el año 2016 por el Dr. Pedro M Echenique titulada
“La sublime Utilidad de la Ciencia Inútil” y mi mayor sorpresa fue encontrar la similitud con los tiempos convulsos que vivimos con la homeopatía y la persecución que viene teniendo ( Muchas veces por personas que la desconocen totalmente pero que tienen la valentía de criticar desde la ignorancia) .

Decía también Echenique : ..”vivimos tiempos exponenciales y la ciencia avanza tb de forma exponencial “.

Por esto pienso yo en la Homeopatía como medicina que el tiempo pondrá en su lugar, porque cierto es que aunque no se llame homeopatía cada día se utilizan dosis milesimales en algunos fármacos para determinadas patologías y la física que cuántica u otras ciencias o técnicas podrán hacernos ver el funcionamiento de estos fármacos pues , aunque es bien sabido el efecto beneficioso de los fármacos alopáticos convencionales no es menos cierto que de la misma forma que se prescriben en unos años se deja de hacer por la cantidad de efectos secundarios que conlleva su utilización y sería una pena perder estas herramientas que podrían ayudarnos tanto en la evolución del ser humano y su respuesta al estrés y está vorágine de civilización y alimentación anómala que le lleva a enfermar y a cambiar el ritmo , el tipo y la calidad de su enfermedad. Nos podemos que dar sin terapias fantásticas en según que momento.

Utilizando palabras del Dr. Echenique en esa conferencia podría decir “la burocracia anula la imaginación creativa , algo muy importante en ciencia”.

Decía también que el experimento es el único test de la verdad científica y algo tiene por prioridad la homeopatía es la experimentación de cada uno de los remedios .

Espero que mi experiencia junto con la de miles de compañeros que venimos desarrollando esta disciplina con medicinas mal llamadas alternativas y que sí deberíamos conocer como medicinas complementarias , le hagan reflexionar y dedicar en contra de la desaparición de las mismas , al contrario creo que está en ustedes y los diversos estamentos políticos poder de una vez por todas , crear los cimientos para una formación reglada de todas ellas con la consecución del título universitario como debería haber sido desde el inicio.

Dandole las gracias de antemano por su atención, reciba un saludo de mi parte.
Atentamente